Adicciones

Los trastornos adictivos se han convertido en un importante problema de salud por su elevada prevalencia y por el fuerte impacto que producen a nivel personal, social y sanitario. La repercusión de estas conductas en la persona y su entorno ha hecho que en los últimos años se haya producido un constante avance en el estudio y desarrollo de programas de tratamiento psicológico personalizado y específico en función del tipo de sustancia y de adicción.

En el consumo de sustancias y en la adquisición de las conductas adictivas intervienen múltiples factores individuales y socio-culturales, además de una serie de síntomas de tipo fisiológico, cognitivo y conductual. Todo esto hace que los ámbitos y modelos de tratamiento sean muy variados y multidisciplinares. Dentro del amplio abanico de intervenciones destaca, como la más eficaz, la terapia de corte cognitivo-conductual, basada en técnicas especializadas de evaluación (entrevista, historia clínica, test, etc.) y de tratamiento, cuya efectividad ha sido contrastada en diversas investigaciones científicas

Es importante destacar que, junto a los tratamientos orientados a la abstinencia, al autocontrol o a la reducción de daños, la prevención supone un pilar fundamental en este tipo de conductas.

TIPOS/CLASIFICACIÓN

Podemos clasificar estos trastornos en dos grupos:

1- Trastornos relacionados con sustancias (TCS). Estos se dividen, a su vez, en dos grupos: los trastornos por consumo de sustancias y los trastornos inducidos por sustancias (intoxicación, abstinencia y otros trastornos mentales inducidos por una sustancia o medicamento).

2- Los no relacionados con sustancias (juego patológico).

Por otra parte, fuera de estos dos grupos podemos encontrar las llamadas “adicciones conductuales”, en las que están presentes unos patrones de comportamientos excesivos y problemáticos caracterizados por la pérdida de control sobre la conducta, y un fuerte impulso para llevarla a cabo a pesar de las consecuencias negativas. Es el caso de la adicción tecnológica (internet, móvil, videojuegos, etc.), adicción al sexo, al ejercicio, a las compras, al trabajo, etc.