Adicciones

The door open in the real world

Los trastornos adictivos se han convertido en un importante problema de salud debido tanto a su alta prevalencia como al fuerte impacto de éstos a nivel personal, social y sanitario. Teniendo en cuenta la repercusión que ejerce en la sociedad y las incidencias negativas que tienen en la persona y su entorno, es necesario dar una respuesta eficaz en el tratamiento rehabilitador de la persona que acude a consulta.

TIPOS/CLASIFICACIÓN

Podemos clasificar dichos trastornos en dos grupos: los trastornos relacionados con sustancias (TCS) y los trastornos no relacionados con sustancias (juego patológico).

Los trastornos relacionados con sustancias se dividen, a su vez, en dos grupos: los trastornos por consumo de sustancias y los trastornos inducidos por sustancias (intoxicación, abstinencia y otros trastornos mentales inducidos por una sustancia o medicamento).

Por otra parte, fuera de estos dos grupos podemos encontrar las llamadas “adicciones conductuales” en las que están presentes una serie de patrones de comportamientos excesivos y problemáticos caracterizados por la pérdida de control sobre la conducta y un fuerte impulso para llevarla a cabo a pesar de las consecuencias negativas. Es el caso de, por ejemplo, las adicciones tecnológicas (internet, móvil, videojuegos, etc.), la adicción al sexo, la adicción al ejercicio, la adicción a las compras, la adicción al trabajo, entre otras.

 TRATAMIENTO

En el consumo de sustancias y en la adquisición de las conductas adictivas, intervienen múltiples factores tanto individuales como socio-culturales, además de una serie de síntomas de tipo tanto fisiológico como cognitivo y conductual, todo esto hace que los ámbitos y modelos de tratamiento sean muy variados y multidisciplinares. Dentro del amplio abanico de intervenciones, destacan los tratamientos cognitivos-conductuales, que han ido evolucionando y desarrollándose en tratamientos cada vez más específicos en función del tipo sustancia y de adicción. No podemos olvidar, que junto a los tratamientos orientados a la abstinencia, al autocontrol o a la reducción de daños, la prevención supone un pilar fundamental en este tipo de trastornos.

Back to Top