Trastornos obsesivos

Los trastornos obsesivos engloban patologías como el Trastorno Obsesivo Compulsivo, Trastorno Dismórfico Corporal, Trastorno de Acumulación o la Tricotilomanía. Por su frecuencia de aparición y grado de sufrimiento destaca el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Consiste en la presencia de pensamientos atormentadores que resultan claramente irracionales y desproporcionados. Es lo que llamamos las OBSESIONES. Al experimentar altos niveles de angustia, el paciente intenta reducirlos mediante acciones repetitivas, y aquí es donde aparecen lo que se denominan COMPULSIONES o RITUALES.

A muchas personas les causa cierta vergüenza el contenido y lo absurdo de las ideas obsesivas, y les cuesta trabajo pedir ayuda profesional. Sin embargo, el tratamiento psicológico es imprescindible porque un mal manejo del estrés diario y de las obsesiones genera un incremento de las mismas y de las consecuentes compulsiones.

En el Trastorno Dismórfico Corporal el sufrimiento del paciente se centra en la presencia de una preocupación desmesurada acerca de un defecto físico real o imaginado. En el Trastorno de Acumulación la característica fundamental es la dificultad persistente para deshacerse de posesiones, independientemente de su valor real, lo que puede llevar a una situación de almacenaje extremo. En la Tricotilomanía la obsesión se centra en arrancarse el pelo de forma recurrente.

En nuestra clínica tenemos una dilatada experiencia en la intervención con pacientes que sufren trastornos obsesivos, y ofrecemos el modelo de intervención Cognitivo Conductual por su eficacia y su contundente respaldo científico.